Esclarecedora disertación del Dr. Biondini (h) sobre el neocolonialismo chino en Latinoamérica y Argentina

El viernes 13 de mayo por la noche, Casa Patria auspició la presentación de una conferencia sobre un tema de gran importancia geopolítica para la Argentina y la región, del cual los medios de prensa y el resto de los espacios políticos y sociales aún se niegan a tratar: el neocolonialismo chino en Latinoamérica y en Argentina. La disertación fue dictada por el Dr. Alejandro César Biondini (hijo), de profesión abogado, actual apoderado y Secretario General del Partido Bandera Vecinal, quien expuso con claridad y fundamentos el verdadero peligro que encierra el avance global de la mayor dictadura de nuestros tiempos.

En el marco de una nutrida concurrencia, el evento se inició con la presentación del Prof. Darío Coria, Secretario de Casa Patria, quien luego de las palabras de bienvenida pidió a los presentes ponerse de pie para entonar las estrofas de nuestro Himno Nacional. Seguidamente, presentó al disertante de la noche, quien fue recibido con un caluroso aplauso por parte de los presentes.

El Dr. Biondini, con solvencia y precisión, desarrolló una charla que captó en todo momento la atención de la concurrencia. En primer término, expuso de manera didáctica las etapas de la conferencia, abordando inicialmente el concepto de invasión y los factores que podrían determinar su eventual éxito o fracaso. Luego, prosiguió con una brillante síntesis sobre los hechos relevantes de la historia de China, partiendo desde el año 2050 a.C. hasta el siglo XXI, pues como advirtió, «sino se comprende al invasor no podremos entender a la invasión, y menos aún estaremos en condiciones de detenerla». A partir de ese punto, dio detalles verdaderamente inquietantes sobre el plan neocolonialista del régimen chino, subrayando el primer avance en África y la subsiguiente expansión en Latinoamérica, así como el peligro que se cierne incluso sobre Australia. La culminación fue lo que denominó «Los caminos de la Liberación», indicando cuál es el movimiento de resistencia en el propio seno de la dictadura asiática, las potencias emergentes que podrían ser aliadas de Argentina, y finalmente, cómo y por qué el Nacionalismo constituye la única doctrina y posibilidad libertaria de este nuevo siglo.

El Dr. Biondini dio un giro interesante para referirse a los principios que conducen al éxito de una invasión, extrapolando informes científicos sobre determinadas conductas y especies del orden natural, señalando que todas las invasiones triunfantes siempre respetaron cuatro premisas: Realizar una exploración previa del territorio a colonizar; minimizar sus niveles demográficos para no llamar la atención ni alertar a los poblados locales; adaptarse al entorno y conservar la identidad étnica de los invasores. Exhibió cómo funciona correctamente este modelo en la naturaleza y luego en la historia humana, citando como ejemplos de invasores exitosos al Imperio Romano y a Inglaterra, y como invasión fallida al ataque de Estados Unidos a Vietnam.

Establecido este contexto, el conferencista desbrozó en forma magistral la historia de China: sus antiquísimos orígenes, las primeras dinastías, el surgimiento y papel decisivo de las sociedades secretas, haciendo especial hincapié en lo que hoy conocemos como la «Tríada». El ascenso y caída de los distintos gobernantes, la resistencia a las fuerzas de ocupación europeas, el ascenso y lucha del Kuomintang (Partido Nacionalista), la creación del Partido Comunista Chino, la derrota del General Chiang Kaishek, la victoria de Mao Zedong, la Revolución Cultural, la ejecución de la llamada «Banda de los Cuatro», hasta la consolidación institucional y características actuales de la dictadura. En tal sentido, el disertante advirtió: «El régimen chino no cree en el comunismo, no sigue el dogma marxista-leninista. Es otro engranaje del Nuevo Orden Mundial gobernado por las sociedades secretas, la Tríada, que usa el ropaje comunista porque es el más útil para mantener una tiranía brutal con una cárcel para 1.300 millones de personas».

En un pasaje muy interesante de su disertación, el Dr. Biondini hizo un paralelo sobre las cuatro etapas que atraviesa toda revolución -según las enseñanzas del General Juan Domingo Perón-, y cómo China las fue cumpliendo hasta alcanzar su estatus de potencia del siglo XXI.

Concluída la radiografía histórica, la conferencia avanzó sobre el grave panorama que hoy padece África, en donde los leoninos acuerdos que muchos países celebraron con los asiáticos, derivaron en el control y expoliación por parte de China de buena parte de los recursos naturales más importantes de esa región, así como en situaciones de una reciclada esclavitud. La nefasta experiencia africana sirvió como prólogo para llegar a Latinoamérica, en donde el Dr. Biondini fue desarrollando con una precisión impactante, cómo los chinos se asentaron en Venezuela, Perú, Brasil, Bolivia y Chile, detallando las particularidades y condiciones de cada caso, pero todos subordinados a los objetivos geopolíticos de China y a su estrategia global.

El nudo de la charla se alcanzó al tratar la cuestión del neocolonialismo chino en Argentina. Con pruebas, el Dr. Biondini abrió con una afirmación contundente: «El Grupo Macri es la quintacolumna de China en Latinoamérica», y observó que el padre del actual presidente argentino es el verdadero enlace entre la tiranía oriental y nuestra región. Luego, sorprendió a la concurrencia al indicar que el 90% de los 120.000 inmigrantes chinos que residen en el país y manejan el 50% de nuestro comercio minorista provienen de la provincia de Fujian, que tal como había explicado previamente, es nada menos que la cuna y sede de la sociedad secreta más peligrosa de la Tríada, «La Sociedad del Cielo y de la Tierra», esto es, la misma organización que financió la revolución china de 1911, la fundación del PCCh, la victoria maoísta, y con fuertes lazos con la masonería occidental. «Esta inmigración no es casual, no vienen a ´hacer la América´, económicamente es una explicación absurda», observó el conferencista, al tiempo que reveló que la Sociedad del Cielo y de la Tierra es tan poderosa que tiene su propio partido político en China, y controla al único ministro del gabinete de la dictadura que no pertenece al comunismo. Inmediatamente, agregó que el actual legislador porteño chino del PRO, Yuan Jian Ping, quien ganó su banca luego de donar más de 1 millón de dólares a la campaña de Rodríguez Larreta en 2015, llamativamente también proviene de Fujian. En otras palabras, la Tríada ya formaría parte de nuestro poder legislativo.

El Dr. Biondini habló también sobre el desembarco del banco ICBC -que pertenece al Estado chino-, el millonario negociado que hubo detrás de esta llegada y que involucra a las familias Werthein, Silecki y Timerman. Asimismo, alertó sobre las significativas adquisiciones que los chinos están haciendo de empresas claves y tradicionales de Argentina tales como Parmalat, Nidera o Pirelli.

Mientras la indignación crecía entre la concurrencia, abordó todo lo referido a la construcción de las dos bases militares chinas en nuestro territorio, una ubicada en Neuquén y otra en San Juan. Sobre esto, Biondini destacó que mientras la base neuquina servirá para controlar satélites, drones e interferir comunicaciones, ya se pudo confirmar que la base sanjuanina será antimisiles, lo que implica que su objetivo verdadero será proteger a la primera instalación. En tal sentido, subrayó: «Franco Macri trajo a los chinos a la región, Cristina Kirchner firmó los acuerdos y Mauricio Macri los ejecuta. Así, el sistema de dominación funciona perfectamente».

En la última etapa de la conferencia, el disertante resaltó la heroica resistencia del movimiento Falun Gong, actualmente proscripto en China por despertar a la gente de la pesadilla comunista y que cuenta con más de 70 millones de seguidores. También advirtió que para contener la invasión se necesita no sólo un Gobierno Patriota sino además naciones amigas, señalando perspicazmente que Argentina podría encontrar en otra potencia emergente como India un gran aliado, ya que esa nación se está convirtiendo en el contrapeso mundial de la tiranía de Beijing. En una vibrante convocatoria al compromiso, al despertar y a la esperanza, el Dr. Biondini reafirmó que el Nacionalismo Argentino es la única fuerza política capaz de enfrentar este problema que pone en riesgo nuestra propia supervivencia y existencia soberanas, coronando su alocución con una cita de Kalki: «El Nacionalismo es el antídoto ante las falacias imperialistas y globalizantes. El Nacionalismo es la auténtica doctrina libertaria para este siglo XXI, es el camino hacia nuestra libertad nacional e individual, es el camino hacia la revolución integral».

El público se puso de pie para aplaudir al joven orador, y muchos se acercaron luego al estrado para saludarlo y felicitarlo personalmente por su magnífica exposición. Otra jornada memorable de Casa Patria, tribuna de la Causa Nacional.

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El neocolonialismo chino: Argentina en peligro

El neocolonialismo chino: Argentina en peligro

Hace 82 años, la Argentina firmó con Inglaterra el ignominioso Pacto Roca-Runciman; un tratado que concedió todo tipo de beneficios a los intereses británicos en materias primas, transporte, exenciones impositivas y comercio. El contenido del acuerdo, rubricado durante la dictadura de Agustín P. Justo, fue tan vergonzoso, que Arturo Jauretche lo denominó “estatuto legal del coloniaje”. En estos tiempos, el dominio británico perdura en la Argentina: las Malvinas aún continúan ocupadas, las corporaciones anglosajonas controlan distintos resortes de nuestra economía, y la mentalidad pro-inglesa se mantiene viva en el espíritu de buena parte de nuestra clase gobernante.

Pero el nuevo siglo trajo nuevas potencias y nuevos problemas. En febrero del 2015, la ex presidente Cristina Fernández de Kirchner cerró en Beijing un claudicante acuerdo económico, financiero y comercial con China, lo que se dio a entender como una “alianza estratégica integral”. Rubricó un total de 15 convenios con su par chino Xi Jinping, estableciéndose amplias facilidades a diferentes multinacionales del gigante asiático (casi todas estatales y bajo el férreo control de la dictadura comunista) para que “inviertan” en nuestro país en áreas estratégicas como energía, tecnología nuclear, petróleo, minerales, productos manufacturados, comunicaciones, agricultura, centros de investigación y desarrollo como así también en parques industriales. Es decir, amplias concesiones al capital chino a cambio de divisas con tasas subsidiadas, en un verdadero acto de vasallaje y de violación a nuestra Soberanía Nacional. En tal sentido podemos destacar:

• La adjudicación directa de diferentes proyectos y mega emprendimientos de obra pública a favor de corporaciones multinacionales chinas. Son ejemplos de ello la supuesta modernización del ferrocarril Belgrano Cargas; la compra de barcos y dragas; los proyectos de riego en la provincia de Entre Ríos, como así también la construcción de las represas “Kirchner” y “Cepernic”. Esto incluye el otorgamiento de exenciones impositivas y holgados beneficios para empresas chinas ya radicadas en nuestro país.
• La insólita construcción de una estación espacial china en Neuquén (prácticamente terminada) en la localidad de Bajada del Agrio.
• Amplias ventajas migratorias, facilidades para que cualquier ciudadano chino pueda instalarse en la Argentina y acceder sin ningún tipo de trabas al mercado laboral, como así también la potestad de realizar actividades profesionales por cuenta propia.

Es decir, a cambio de préstamos que el kirchnerismo no había conseguido del mercado internacional (en su mentalidad de endeudamiento capitalista), la Argentina se comprometió a usar sólo tecnología china, otorgó adjudicaciones directas y se expuso a la masiva llegada de obreros orientales. A través de un swap (acuerdo financiero) se permitió el flujo directo de yuanes para reforzar temporalmente las vaciadas reservas del Banco Central. El swap financiero rondó en el orden de los 11.000 millones de dólares, y sólo sirvió para que el kirchnerismo pudiera controlar por unos pocos meses el despojo al Tesoro Nacional. Al día de hoy el swap se gastó casi en su totalidad, y en diciembre se convirtió a dólares una parte de los últimos fondos, los cuales fueron depositados en una cuenta a nombre del Banco Central, según informó el presidente de dicha entidad, Federico Sturzenegger.

Al igual que en el pacto Roca-Runciman del año ’33, la letra chica de este humillante acuerdo se desconoce incluso al día de hoy.

Lo cierto, es que en los últimos años China nos ha comprado sobre todo soja, nos ha vendido trenes y una verdadera avalancha de productos manufacturados que le hacen una competencia ruinosa a la industria local. También ha sido relevante la presencia china en nuestro país en emprendimientos de megaminería. Los acuerdos incluyen mucha financiación en diversos campos, y obliga a la Argentina a eliminar las licitaciones que podrían suponer mejores condiciones para el país. Ante los enormes beneficios dados por el gobierno, los capitales chinos se quedan con obras y proyectos que van desde la minería hasta el petróleo y los ferrocarriles. Ante la falta de dólares, la relación bilateral con China experimentó un giro de 180 grados.

La dictadura comunista dejó de ser señalada como el socio comercial «malo» que contribuía al fenómeno de la sojización del campo argentino y que ponía en riesgo a la industria nacional. Se convirtió no sólo en un socio relevante sino también en uno de los principales soportes financieros del Banco Central. La Argentina le vende a China productos sin valor agregado, mientras que la nación asiática inunda el mercado interno con electrónica, celulares, televisores y maquinaria pesada. De hecho, durante el período 2003-2013, el 85% de las exportaciones argentinas se concentraron solamente en porotos de soja, petróleo y aceite de soja.

NEUQUÉN: UNA BASE MILITAR CHINA PARA DOMINAR LAS COMUNICACIONES

El neocolonialismo chino: Argentina en peligro

Foto de la base china en Neuquén (Diario Clarín)

Del pacto firmado entre el kirchnerismo y China, uno de los escándalos más grandes fue la instalación en la provincia de Neuquén de una base espacial de dicho país, de 200 hectáreas y con una exención impositiva de 50 años. Argentina no tendrá ninguna injerencia ni sacará provecho efectivo de dicha base.

A pesar de que los chinos afirman que la base será de uso civil y para “observación lunar”, lo cierto es que existen serios indicios de que todo eso es falso. Por ejemplo, la empresa china que construye y dirige la estación es la corporación “China Satellite Launch and Tracking Control General” (CLTC), que depende directamente del Departamento General de Armamentos del Ejército Popular de Liberación de China.

Roberto García Moritán, de la Comisión Nacional de Actividades Espaciales, ratificó que las obras empezaron antes de que hubiera una aprobación por parte del Congreso y aseguró que la antena que se está construyendo «tiene la capacidad de interferir comunicaciones». «El beneficio para Argentina no lo puedo deducir», añadió Horacio Quiroga, intendente de Neuquén.

Ricardo Runza, experto en seguridad nacional, explicó que la base «depende de un agencia paramilitar», sosteniendo además: «Vemos a esta base con fines fundamentalmente militares. Implica una cuasi cesión de soberanía argentina a una potencia extranjera. La antena que se ve en la base de Neuquén es una antena que da lugar a comando y control para viajes al espacio profundo. Pero la antena también tiene la posibilidad de servir para fines militares, de comando y control de satélites, en una gama de satélites que circulan por determinadas órbitas que pasan por el hemisferio occidental, es decir, todo lo que es América en conjunto. Y probablemente sirva para estar interconectados con una serie de otras estaciones que tiene China –que tiene varias– en una red que permita, por ejemplo, servir como un nexo de información, para triangulación de información, para comando y control del sistema ASAT (anti-satélite)”.

Con la estación neuquina, China contará por primera vez con antenas que permitirían una cobertura y visibilidad casi completa de la Tierra. Asimismo, la estación es a la vez un centro potencial de escaneo de comunicaciones, rastreo y detección de satélites, control de lanzamientos a escala global e incluso, en caso de necesidad, de misiles, drones, y otras actividades militares semejantes. Vale decir, el problema de fondo es geopolítico: Con esta instalación se usa al país como un peón en el tablero de ajedrez mundial y en el marco del programa chino de predominio espacial.

La agencia informativa La Gran Época, que desde hace años viene denunciando los abusos y crímenes del régimen comunista chino, explicó en un detallado informe titulado “Por qué la estación espacial china en Argentina tendrá usos militares” que a la estrategia militar de la dictadura oriental se la conoce como “el conejo blanco de panza negra”, que sería el equivalente a la metáfora occidental “lobo con piel de cordero”. En dicho artículo, la agencia observa que el régimen de Beijing no tiene por objetivo acumular enormes arsenales que llamen la atención de sus enemigos, sino que su premisa es desarrollar tecnología que pueda anular e incomunicar equipos rivales.

A pesar de su enorme superioridad poblacional en términos numéricos, China es consciente de que los occidentales son superiores en armas y en capacidad de combate. Sin embargo, la gran debilidad de esas potencias es su casi desmedida dependencia de la tecnología. Hoy por hoy, Estados Unidos, Europa y Rusia basan toda su planificación bélica en sistemas de geoposición y comunicación satelital como el GPS, el GLONASS o el incipiente Galileo. Incluso una potencia emergente como India está trabajando en su propio proyecto, el IRNSS. Ahora bien, ¿qué pasaría si de un día para el otro los satélites desaparecen y las tropas quedan incomunicadas? ¿Qué ocurriría si la tecnología deja de ayudar a los soldados, y los generales permanecen encerrados en sus cuarteles sin mapas ni referencias de combate de ningún tipo? ¿Cómo reaccionaría el mundo si Internet se corta y los canales de radio y televisión dejan de emitir sus señales?… China prepara ese escenario.

Un informe desclasificado en septiembre de 2010 del Centro Nacional de Inteligencia Terrestre de EE.UU. planteó: “Estas armas modernas permitirán a las fuerzas de baja tecnología de China prevalecer sobre las fuerzas de alta tecnología de EE.UU. en un conflicto localizado”. El documento cita también a los ciber-ataques, el uso de radiación por microondas y los pulsos electromagnéticos como otras armas de esta estrategia.

En 2013, el Pentágono emitió otro informe, que llamativamente fue eliminado del portal www.defense.gov, en el cual vuelve a advertir sobre las intenciones chinas de tomar control del espacio. “Los estrategas del Ejército Popular de Liberación consideran que la capacidad de utilizar el espacio y negar el acceso al espacio a los adversarios es un punto central para iniciar una guerra moderna e informatizada” sostiene el documento, y más adelante cita a un analista militar chino, que dijo que “destruir o capturar satélites y otros sensores… privará al oponente de iniciativa en el campo de batalla y [les dificultará] desplegar completamente sus armas guiadas”.

Comprendiendo todo esto, cabe concluir que la base china en Neuquén es directamente un auténtico peligro para nuestra seguridad nacional, y que las consecuencias a mediano plazo serían nefastas.

INMIGRACIÓN CHINA DESCONTROLADA

El neocolonialismo chino: Argentina en peligro

Como mencionamos previamente, el acuerdo de coloniaje incluye entre sus cláusulas un punto llamativo (el artículo 6 de dicho convenio), donde promueve la inmigración masiva china a la Argentina. El diplomático argentino Felipe Frydman escribió en enero del año pasado una nota para el diario Perfil titulada “Invasión China”, donde afirma que esa cláusula “constituye una explicitación de la decisión del Poder Ejecutivo de promover la inmigración china como lo hiciera en 2004 con la inmigración latinoamericana a través de la Ley 25.871 y de los Acuerdos de Patria Grande” y que “la redacción tampoco está limitada a las obras de infraestructura que se otorgarán a las empresas chinas en virtud del artículo 5 (…) El artículo 6 cubre todas las actividades económicas en forma dependiente o independiente, no está limitada al empleo por empresas chinas, y en consecuencia aparece como probabilidad cierta que se adoptó una decisión política de promover esta inmigración.”

Actualmente se estima que en Argentina viven alrededor de 100 mil inmigrantes chinos, en su enorme mayoría “minimercadistas” que lograron acabar con los almacenes y despensas argentinos e instalaron un sistema comercial propio, al cual ni siquiera la política de “Precios Cuidados” pudo someter. Esta situación podría empeorar, y se espera que en los próximos años la cantidad de chinos residentes en Argentina se multiplique varias veces de la mano de la instalación de nuevas empresas y de proyectos como la base de Neuquén.

Todo esto ya pasó en Africa, continente del cual China se convirtió en el principal inversionista, con desembolsos por más de 200 mil millones de dólares por año en países como Angola, Sudáfrica, Sudán o Níger. Paralelamente, en Zambia, Tanzania, Ghana, Chad y Nigeria los chinos erigieron zonas francas industriales, las cuales son vigiladas por personal militar oriental. La influencia del régimen comunista es tan poderosa, que en 2011 la construcción de la nueva sede de la Unión Africana –organismo que nuclea a 54 Estados del continente- fue enteramente financiada por Beijing. En total, la obra costó 200 millones de dólares y se encuentra emplazada en Adís Abeba, la capital de Etiopía.

China le ofrece a los africanos préstamos a bajo interés y obras públicas a cambio de recursos naturales y permisos para instalar bases. Políticamente también hay entendimiento, en China gobierna una dictadura, y en la mayor parte de Africa también. En Latinoamérica, teóricamente, se respeta el valor de la Democracia y la República, sin embargo ningún gobierno se molesta en denunciar los aberrantes abusos contra los Derechos Humanos de la mayor dictadura del planeta, y muy por el contrario, muestran una complacencia y sumisión filo-africanas a la hora de negociar.

MAURICIO MACRI: ¿EL OTRO SOCIO DE CHINA?

Como se observa, la situación es más que preocupante. El kirchnerismo firmó un pacto que sometió a la Argentina a los designios chinos, e hizo ingresar al país como actor involuntario de la nueva guerra tecnológica. A su vez, la inmigración oriental crece desmesuradamente, y no son claras las razones por las cuales decenas de miles de familias cruzarían todo el mundo para venir a instalar un minimercado o un restaurante de modalidad “tenedor libre” o “comida por kilo” en Almagro, Pergamino o Paraná, salvo que hubiese otro proyecto distinto al aparente. Recordemos nuevamente que la estrategia china es la del “conejo blanco de panza negra”…

El neocolonialismo chino: Argentina en peligro

Yuan Jiang Ping, nuevo legislador del PRO, inaugurando un local oficialista junto a Horacio Rodríguez Larreta

El presidente Mauricio Macri cuestionó en enero de 2015 el pacto, pero no por su contenido, sino por sus formas. En declaraciones a la prensa, el actual mandatario afirmó: “Los acuerdos son una buena idea pero mal hecha”. Esto tensionó la relación del PRO con China, pero la situación rápidamente se revirtió. En diciembre del año pasado asumió como legislador macrista por la Ciudad de Buenos Aires un inmigrante chino, Yuan Jiang Ping, quien no habla español pero fue puesto a dedo por la embajada de su país, y que habría aportado más de un millón de dólares a la campaña de Rodríguez Larreta.

Otro dato preocupante vinculado al primer mandatario es que su padre, Franco Macri, creó en el año 2009 un holding empresario denominado “Macri Group”, que está específicamente destinado a “atraer inversiones chinas a la Argentina”. El “Grupo” tiene su sede local en la calle Juncal al 1300 de la Capital Federal, y varias oficinas en Beijing y en otras ciudades de la nación asiática. Como es de imaginarse, para este emprendimiento el padre del presidente no estuvo sólo, sino que contó como socio estratégico al fondo inversor “Hadrian Consulting Limited”, cuya sede estaba ubicada en Gran Bretaña y que misteriosamente se disolvió en marzo del 2013. A su vez, Franco es Consejero Senior para las Inversiones en América Latina por la “Asociación para la Promoción y el Desarrollo Industrial” de la República Popular China. Cabe preguntarse, en qué medida influirá o no el negocio de la familia presidencial con la dictadura comunista en las decisiones del actual gobierno nacional.

EL NACIONALISMO FRENTE AL COLONIALISMO EXTRANJERO

El partido Bandera Vecinal sostiene una política exterior basada en el interés superior del Pueblo Argentino, y advertimos que no sólo debemos protegernos del colonialismo anglosajón, sino que también debemos enfrentar con claridad el intento de dominación que la dictadura comunista china está tratando de implantar en nuestro territorio. Este informe demuestra que no estamos ante hechos aislados, sino que podríamos encontrarnos ante un proyecto que socava nuestra ya debilitada soberanía nacional.

Como Nacionalistas, como patriotas, debemos asumir el desafío de defender a nuestra tierra, pues como ha dicho Kalki: “Por el Nacionalismo pasa el meridiano de la lucha de la Patria contra la antipatria. El Nacionalismo es el antídoto ante las falacias imperialistas y globalizantes. El Nacionalismo es la auténtica doctrina libertaria para este siglo XXI, es el camino hacia nuestra libertad nacional e individual, es el camino hacia la revolución integral”.

Artículo publicado en el Periódico Bandera Nº 4 (Enero 2016)

Apareció N° 4 de Bandera con informe especial sobre «Argentina en peligro: El neocolonialismo chino»

(Ver Ampliado) Tapa del N° 4 del periódico Bandera - Enero 2016

Tapa del N° 4 de Bandera – Enero 2016 (click para ver ampliado)

(08.01.16) – Informamos que desde este viernes se podrá conseguir en los quioscos de Capital Federal y GBA el número 4 del periódico «Bandera», publicación mensual del partido Bandera Vecinal. A partir del lunes 11, estará también en el Interior del país. En breve, daremos una importante novedad sobre su distribución en el exterior.

En esta nueva edición, «Bandera» presenta un informe especial titulado «Argentina en peligro: El neocolonialismo chino», con datos certeros y alarmantes sobre el avance de la mayor dictadura del planeta sobre la soberanía y recursos de nuestra nación. Asimismo, esta edición cuenta con distintos reportajes y artículos de interés nacional e internacional. El sumario es el siguiente:

  • Argentina en peligro: El neocolonialismo chino (Informe Especial) – Por Darío Coria
  • Luces y sombras en los primeros pasos de Macri – Análisis Político
  • «No creo que puedan dar menos del 30% de aumento en paritarias – Reportaje a Juan Gualano, delegado de la UOM
  • Carlos Arroyo: El intendente patriota de Mar del Plata – Por Bandera Vecinal MDP
  • El uso de la Inteligencia Artificial en el accionar criminal de Israel – Por Julián Sosa
  • Editorial: «El cretinismo político» – Por Gabriel Kloster
  • Bandera Vecinal junto a los trabajadores – Informe y fotos de Secretaría de Asuntos Gremiales de BV
  • Corrupción en Brasil: Una película de terror sin fin – Por Walter Romero
  • Qué es el sionismo cristiano y cómo influye en los poderes de EEUU – Por Alberto Buela
  • Confusión histórica: Los sables de San Martín y Rosas – Por Leonardo Castagnino
  • Los perros adiestrados que salvan vidas en Argentina – Reportaje a los responsables de «Alfa Madra Adiestramientos»
  • La falacia de los artistas – Por Carlos Longoni
  • Vacaciones y el consumo de bebidas alcohólicas – Por Ana Graziano
  • «En materia de inseguridad institucional hubo un verdadero genocidio» – Entrevista al Presidente de la ONG CAFAVI
  • Novedades Partidarias

Saluda cordialmente,

BANDERA / Redacción
Periódico del Nacionalismo Argentino

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